Rocío Martínez Regueiro
Universidad de Cádiz
Psicología.
Trastornos del Movimiento.
Grupo de investigación
CO-12 (INiBICA): Neuroimagen y psicofisiología
Sobre mí
Soy psicóloga de formación y actualmente trabajo como investigadora postdoctoral en la Universidad de Cádiz. Me dedico, principalmente, a caracterizar fenotípicamente un grupo de enfermedades raras, llamadas ataxias espinocerebelosas, donde el cerebelo y sus conexiones se van degenerando. Estos estudios tienen una doble finalidad: por un lado, ahondar más en el conocimiento de estas enfermedades y qué síntomas se presentan en sus diferentes etapas e intensidad de lo mismo, con el fin último de encontrar alternativas terapéuticas para paliarlos; y por otro, conocer mejor el papel del cerebelo en funciones no motoras, que no han sido tradicionalmente estudiadas, como la cognición o los procesos afectivos.
Líneas de investigación
Ataxias espinocerebelosas
Resultados destacables
Durante mi tesis doctoral pude describir por primera vez las manifestaciones cognitivas y emocionales de un tipo de ataxia espinocerebelosa, no caracterizada hasta ese momento: la SCA36 o “ataxia da Costa da Morte”, conocimiento que ayuda a comprender mejor qué necesidades tienen estos pacientes y como afecta a su calidad de vida.
Vocación
De pequeña siempre he sido muy curiosa, mi madre siempre me recuerda las preguntas enrevesadas que hacía sobre el Universo y otros temas. Pero realmente, no supe nada de lo que era la ciencia en sí, o como era eso de la investigación, hasta que llegué a 3º de Psicología y me empecé a interesarme por lo que hacían en sus laboratorios el profesorado de las materias que más me gustaban. Posteriormente, conseguí una Beca de Colaboración en uno de esos grupos y… hasta hoy.
Y porqué sigo aquí… pues realmente he tenido que hacer pausas en mi carrera, porque los contratos no son estables y justo después de defender la tesis, se paralizó todo por la pandemia. Pero si continúo en investigación es porque es un trabajo muy satisfactorio, donde tengo la oportunidad de conocer y trabajar con gente brillante, de la que aprendo muchísimo y donde puedo desarrollar muchas facetas diferentes.
Deseo científico
Sin duda, la igualdad de género en la ciencia, desde una doble vertiente. Por un lado, que las enfermedades y patologías que conciernen a las mujeres se estudien en profundidad y se les dediquen recursos suficientes. Y, por otro, que desaparezca la brecha entre quienes investigan: que se rompa el techo de cristal, que se corrija la desigualdad económica en asignación de recursos económicos, y que deje de producirse el abandono de la carrera científica obligadamente por parte de las mujeres. No podemos permitirnos perder la mitad de conocimiento, ni la mitad de talento.
