Fotografía de Reyes Alejano Monge
Ciencias de la Tierra | Huelva

Reyes Alejano Monge

Universidad de Huelva

Departamento

Dpto. Ciencias Agroforestales/Gestión de Bosques


Grupo de investigación

RNM315. Análisis y Planificación del Medio Natural

Sobre mí

Nací en Madrid, así que estudié en esta gran ciudad, siempre en colegios públicos. Fui a un Instituto que me gustó mucho, donde tuve profesores que aún recuerdo, especialmente el de Educación Física. Siempre me encantó la naturaleza, los bosques. También me gustaban muchas otras cosas. Así que cuando pensé qué carrera estudiar me hice un lío y no sabía que decidir. Y empecé Ingeniería Industrial. No sé bien por qué, supongo que porque me gustaban las matemáticas (entre otras cosas), pero me equivoqué. Después de un año decidí cambiarme a Ingeniería de Montes, lo que fue fácil porque el primer curso de todas las Ingenierías es común. Aprobé todo y pasé a 2º curso de Montes. ¡Y fue la mejor decisión de mi vida, porque en esta titulación me sentí como pez en el agua! Claramente había encontrado lo que me gustaba, y lo sentí desde el principio. Pronto empecé a trabajar en la cátedra de Botánica, en el Mapa Forestal de España, con un profesor que fue mi Maestro, así con mayúscula. Se llamaba Juan Ruiz de la Torre, y le llamábamos el Cabra, porque cuando iba al monte andaba a toda velocidad. Aún mantengo contacto con él. Él despertó en mi la vocación investigadora, las ganas de saber siempre más, de indagar, y de poner pasión en mi trabajo. Así que, aunque estuve un tiempo al terminar la carrera trabajando en una empresa forestal, a la vez decidí hacer los cursos de Doctorado de entonces, y pedí una beca de investigación a la Junta de Andalucía. En ese momento ya vivía en Andalucía, en concreto en Cazorla, un pueblo rodeado de una sierra espectacular, sobre todo en otoño. Tuve suerte y me concedieron la beca, así que comencé a hacer mi tesis doctoral, sobre una especie de pino, Pinusnigra, que es la especie más longeva que se conoce en nuestro país. Precisamente en Cazorla hay árboles ¡qué alcanzan mil años! Continué con mi tesis, y después de vivir en Granada trabajando unos años en un centro de investigación de esta ciudad, me surgió la oportunidad de venir a la Universidad de Huelva. Una vez aquí defendí la tesis doctoral, soy Doctora desde el año 1997, y desde entonces sigo investigando, y aún no he perdido la pasión y la curiosidad que arrastro desde la Universidad. Aunque, como todo el mundo, a veces me desanimo. La Universidad de Huelva me ha dado la oportunidad de desarrollar mi faceta como docente, que me gusta mucho por el contacto con los estudiantes, y porque te hace aprender y madurar constantemente; y también mi lado de investigadora, trabajando con equipos de distintos países, que me parece enormemente enriquecedor. También he utilizado mis conocimientos en algunos proyectos de Cooperación Internacional. Ahora mismo colaboramos en Senegal con el Instituto Jane Goodall, y está siendo una gran experiencia en la que también han participado estudiantes.
Mis mayores aficiones: Viajar, pintar, leer y nadar

Líneas de investigación

Gestión sostenible de bosques
Sistemas agroforestales
Dencrocronología

Resultados destacables

Difícil. Quizá el conocimiento de la vecería de la bellota de encina y los factores que la afectan, lo que permitirá modelizar las producciones de cara a una mejor gestión de las dehesas.

Vocación

Llegué por el impulso y la inspiración de un gran profesor e investigador. Sigo aquí porque la inspiración no se acaba, porque la ciencia es creativa, entretenida, en cierto modo libre, permite conocer equipos variados de diferentes países, y porque también me permite ayudar a algunos estudiantes a encontrar su camino. Las dificultades para conseguir financiación y la enorme cantidad de tiempo que hay que dedicar a la gestión en ocasiones desaniman.

Deseo científico

Que nuestro país crea algún día en el enorme potencial de la ciencia para resolver problemas y crear un mundo mejor, y que apoye a todos los grandísimos científicos que se han tenido que marchar, para que vuelvan y contribuyan a un verdadero desarrollo.

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