Irene Fernández Gómez
Universidad de Almería
Departamento de Ingeniería Química — CIESOL, Universidad de Almería.
Grupo de investigación
Grupo de Regeneración de Aguas de CIESOL — BIO-263 «Ingeniería de Bioprocesos y Tecnologías del Agua» (Universidad de Almería / CIESOL, centro mixto UAL-CIEMAT)
Sobre mí
Soy investigadora predoctoral (contrato FPI) en el CIESOL, el Centro de Investigación en Energía Solar de la Universidad de Almería y el CIEMAT, dentro del Departamento de Ingeniería Química. Trabajo en algo que en Almería nos toca de cerca: cómo convertir el agua residual de nuestras ciudades en agua limpia que se pueda volver a usar, y hacerlo aprovechando lo que aquí nos sobra, el sol. Para ello combino procesos solares de oxidación avanzada con sistemas basados en microalgas y humedales, y persigo con técnicas analíticas muy sensibles los llamados contaminantes emergentes: restos de medicamentos, pesticidas o productos de higiene que las depuradoras convencionales no eliminan. Además de investigar en planta piloto, automatizo y controlo esas plantas, y colaboro en la divulgación y comunicación de lo que hacemos en CIESOL.
Líneas de investigación
Tratamiento de aguas residuales urbanas con energía solar: procesos de oxidación avanzada (foto-Fenton solar) a escala piloto.• Acoplamiento de tecnologías: microalgas (reactores abiertos tipo HRAP) y humedales artificiales combinados con tratamiento solar para regenerar agua.• Eliminación de contaminantes de preocupación emergente (medicamentos, pesticidas, biocidas) y cumplimiento de los requisitos europeos de reutilización del agua.• Química analítica aplicada: métodos de LC-MS/MS para detectar contaminantes a concentraciones de nanogramos por litro, y sensores de fluorescencia para seguirlos en tiempo real.• Automatización, modelado y control de plantas solares de tratamiento de agua.
Resultados destacables
El grupo ha demostrado, en planta piloto y con agua residual real, que acoplar un cultivo de microalgas con un tratamiento solar de oxidación avanzada permite obtener agua regenerada apta para riego agrícola según la normativa europea de reutilización, eliminando además los contaminantes emergentes que los tratamientos convencionales dejan pasar. Es decir: un tratamiento que funciona con sol, con muy poca energía añadida, y que convierte un residuo en un recurso en una de las regiones con mayor estrés hídrico de Europa.
Vocación
Llegué a la ciencia por el laboratorio: me fascinaba que un instrumento fuera capaz de detectar unos pocos nanogramos de una sustancia en un litro de agua, algo absolutamente invisible que, sin embargo, está ahí y tiene consecuencias. De medir contaminantes pasé a querer eliminarlos, y ahí apareció la ingeniería: diseñar y controlar procesos reales, con sus bombas, sus sensores y sus imprevistos. Sigo aquí porque investigo algo que se toca: plantas piloto al sol, agua que entra sucia y sale reutilizable, y una pregunta —¿qué hacemos con el agua en una tierra donde falta?— que en Almería no es teórica. Y porque cada resultado abre tres preguntas nuevas, que es exactamente lo que engancha.
Deseo científico
Que dejemos de ver el agua residual como un residuo. Mi deseo es que llegue el día en que ninguna depuradora vierta al mar un agua que, con un poco de sol y la tecnología adecuada, podría estar regando los cultivos que nos dan de comer.
