Cristina Aparicio Moreno
Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Instituto de la Grasa.
Vocación
Desde muy niña, me encantaban, entre otras cosas, los animales. Pasaba horas observando todos los que me encontraba y jugando con mis juguetes de animales. También me preguntaba mucho por qué volaban de cierta manera, cómo sabían construir nidos o por qué sus colores variaban. Mis padres, a veces desesperados por mis interminables “¿por qué?”, me regalaban libros y libros del “por qué de las cosas”. Esas páginas llenas de respuestas, y aún más preguntas, encendieron mi curiosidad por el mundo. En el colegio, sentía que las asignaturas de Biología y Química explicaban muchas de estas cosas y los pequeños experimentos que hacíamos en el laboratorio del Instituto eran para mí una aventura. Sigo en la ciencia porque trabajar en el laboratorio es como resolver un rompecabezas infinito; cada día trae un resultado nuevo, una pregunta nueva, y la emoción de estar cada día un poquito más entender algo que podría cambiar cómo vemos el mundo.
Deseo científico
Mi deseo científico es que la divulgación científica crezca y llegue a todos, haciendo que la ciencia sea clara, accesible y emocionante, para que más personas se sientan inspiradas a explorar, entender y contribuir al avance del conocimiento.
