Raquel Martín Banda
Consejo Superior de Investigaciones Científicas
Instituto Geológico y Minero de España.
Resultados destacables
Estimación de la variación de la velocidad de desplazamiento neto en los últimos ~210 ka del Sistema de Fallas de la Sierra de Carrascoy (SFSC), que forma parte del Corredor de Cizalla de las Béticas Orientales (CCBO), el sistema de fallas más activo de la Península Ibérica con tasas de deslizamiento de ~1 mm/año.
Análisis de la influencia de diferentes factores en la estimación de las velocidades de desplazamiento neto usando datos de diferentes fuentes. Resalta la importancia de que, sin el conocimiento preciso de la geometría de falla, los datos locales pueden proporcionar velocidades de desplazamiento neto engañosas. Los resultados sugieren la existencia de largos períodos de baja actividad seguidos por cortos períodos de alta actividad. Tal patrón de actividad a lo largo del tiempo se define por primera vez en el CCBO, con interesantes implicaciones en el comportamiento sismogénico del resto de las fallas lentas de la región.
El análisis integral de los parámetros paleosísmicos y sismogénicos obtenidos en las distintas fallas y segmentos del SFSC, sujetos al cálculo de propagación de errores, y su comparación con las estimaciones realizadas a través de relaciones empíricas para distintos escenarios de rotura, han permitido la interpretación de rupturas conjuntas de los segmentos NE y SO de la Falla de Carrascoy (FCA) entre hace 26.000 y 6.000 años, seguidas de rupturas de todo el SFSC durante los últimos 6.000 años. Esto conlleva importantes implicaciones en la caracterización de su potencial sismogénico, tales como una magnitud Mw esperable de 7.10 ± 0.30, muy superior a la estimada para roturas independientes de sus segmentos y fallas, una velocidad de desplazamiento neta de 0.46 ± 0.13 mm/a calculada en la zona de enlace de los segmentos de la FCA y un intervalo de recurrencia de 3.000 años. Teniendo en cuenta la edad del último evento conjunto identificado, el próximo evento conjunto es esperable que ocurra durante los próximos 1.172 años, sugiriendo una reevaluación urgente de la peligrosidad sísmica de la región.
Vocación
Llegué a la ciencia y, en concreto, a la geología, porque viví un terremoto cuando era pequeña, de madrugada, en Huelva, ciudad de donde soy, de magnitud 5.2 que nos echó a la calle a mi familia y a mí. Esa mañana mi madre cogió la enciclopedia que teníamos en casa y nos explicó a mi hermano y a mí en qué consistía un terremoto. Tendría 11 años y ahí decidí que quería saber más del planeta en el que vivimos, y que estudiaría geofísica o geología. Y 7 años más tarde, me matriculé en Geología en la Universidad de Huelva. El resto ya lo conocéis.
Deseo científico
Poder predecir un terremoto (algo imposible, pero los deseos son así).
