José María García Morillo
Instituto de Astrofísica de Andalucía-CSIC
Departamento de Radioastronomía y Estructura Galáctica del IAA-CSIC
Grupo de investigación
VHEGA (Very High Energy Group for Astrophysics)
Sobre mí
Nací y crecí en Sevilla, y fue precisamente en la Universidad de Sevilla donde comencé mi aventura en la ciencia estudiando el Grado en Física. Durante esa etapa decidí ir una temporada a Francia: pasé un año formándome en la Université Paris-Saclay y trabajé en la École Normale Supérieure de París. Aquella fue una gran experiencia que me abrió muchísimas puertas, pero, sobre todo, que me ayudó a tomar una gran decisión: quería hacer ciencia puntera y de primer nivel desde España y, muy especialmente, desde mi casa, Andalucía.
Con ese objetivo claro, me trasladé para cursar el Máster en Física y Matemáticas en la Universidad de Granada. Hoy en día, sigo explorando los secretos del universo desde mi tierra como estudiante de doctorado en el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).
Líneas de investigación
- Transporte de rayos cósmicos
- Astrofísica de altas energías
- Física numérica y computacional
Resultados destacables
El desarrollo de SAETASS: un software científico que permite simular el transporte de rayos cósmicos en entornos astrofísicos con simetría esférica. Por ejemplo, en burbujas de viento formadas por cúmulos estelares.
Vocación
Mi interés por la ciencia nació de una forma curiosa. Siempre me han encantado los videojuegos y, desde pequeño, me asombraba ver cómo nuestro mundo y su funcionamiento podían recrearse dentro de una pantalla. Me cautivaba que un ordenador lograra simular reflejos, sombras, el discurrir de un río, el movimiento del pelo o las arrugas de un vestido cuando un personaje se sienta. Para entender las reglas de nuestro universo y cómo la tecnología es capaz de imitarlas, decidí estudiar física. Y es también por eso que hoy me especializo en el desarrollo de métodos numéricos y de simulación aplicados a la investigación en astrofísica.
Deseo científico
Que la política se guíe por el rigor de la ciencia, y no que la ciencia sea juzgada por los intereses de la política.
