Andrea Coca Pulido
Universidad de Granada
Educación Física y Deportiva | Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud (iMUDS).
Grupo de investigación
Profith
Sobre mí
¿Puede el ejercicio físico ayudarnos a cuidar el cerebro mientras envejecemos? Esta es una de las preguntas que guían el trabajo de Andrea Coca-Pulido, doctoranda del Programa de Biomedicina de la Universidad de Granada e investigadora en el grupo PROFITH, en el Instituto Mixto Universitario Deporte y Salud.
Su investigación explora cómo la función física, la condición física, el entrenamiento de fuerza y distintos marcadores relacionados con el riesgo de Alzheimer se asocian con la estructura y el funcionamiento del cerebro en adultos mayores cognitivamente sanos. Para ello, utiliza técnicas de neuroimagen, como la resonancia magnética estructural y funcional, que permiten observar el cerebro más allá de lo que vemos desde fuera.
Andrea trabaja en una línea de investigación que conecta movimiento, envejecimiento y salud cerebral, con un objetivo claro: comprender mejor cómo podemos llegar a edades avanzadas no solo viviendo más años, sino viviendo mejor, con más autonomía, memoria y calidad de vida.
En la Noche Europea de los Investigadores, Andrea nos acerca a una idea sencilla pero poderosa: cada paso, cada movimiento y cada sesión de ejercicio podrían formar parte de una estrategia para cuidar nuestro cerebro a lo largo de la vida.
Líneas de investigación
Neurociencia del ejercicio físico.
Resultados destacables
El gran mensaje de mi investigación es que el cerebro no envejece aislado del cuerpo. La forma en la que caminamos, nuestra fuerza muscular y nuestra capacidad física pueden estar reflejando aspectos importantes de la salud cerebral incluso antes de que aparezcan problemas cognitivos. Por eso, estudiar el movimiento en adultos mayores puede ayudarnos a detectar señales tempranas de vulnerabilidad y a diseñar estrategias para envejecer con más salud, autonomía y calidad de vida.
Vocación
Llegué a la investigación por curiosidad y por intuición. Desde los 5 años he practicado ejercicio físico en distintas modalidades, y siempre me ha fascinado entender no solo cómo se adapta el cuerpo al movimiento, sino también qué ocurre en el cerebro. Esa mezcla de ejercicio, psicología y neurociencia me llevó a preguntarme cómo puede el movimiento influir en la salud cerebral y en la forma en la que envejecemos.
Sigo aquí porque cada respuesta abre nuevas preguntas. Cuanto más estudio el cerebro, más complejo me parece y más claro tengo que necesitamos una ciencia multidisciplinar, capaz de mirar la salud desde una perspectiva amplia: cuerpo, cerebro, conducta, estilo de vida y contexto. Porque el cerebro no envejece solo; envejece con todo lo que somos y hacemos.
Deseo científico
Mi deseo es construir una carrera que me permita convertirme en referente en neurociencia del ejercicio y salud cerebral. Quiero contribuir a entender el cerebro desde una mirada amplia, integrando neuroimagen, envejecimiento, función física y prevención. Porque, para mí, el gran reto científico no es solo vivir más años, sino comprender qué podemos hacer para vivirlos con más memoria, autonomía y salud cerebral.
