Tres vuelos para tres eclipses
Granada
Todos y todas hemos querido volar y viajar al espacio alguna vez.
A menudo, ese viaje comienza de noche, cuando miramos las estrellas y la imaginación convierte el cielo en un territorio por explorar.
Pero ¿y si ese viaje pudiera comenzar en pleno día?
No un día cualquiera, sino en esos días extraordinarios en los que el cielo parece cambiar las reglas y ofrece una oportunidad excepcional para emprender un viaje a la estrella más cercana: el Sol.
Es precisamente durante un eclipse cuando Ícaro vuelve a levantar el vuelo.
El mito cuenta que Ícaro se acercó demasiado al Sol y que su calor provocó su caída. Pero ¿qué ocurre realmente cuando exploramos nuestra estrella? ¿Con que tecnología se hace posible? ¿Qué habría pasado si Ícaro hubiera volado durante un eclipse?
El Sol es una estrella espectacular y magnética. Vivimos inmersos en su atmósfera y, sin embargo, todavía guarda grandes enigmas. Entre ellos, la corona solar: una región extrema de nuestra estrella que solo es visible de manera natural, en toda su magnitud, durante un eclipse total.
Nos identificaremos con Ícaro para revisitar su mito y atrevernos a imaginar otro final.
Y si volara durante un eclipse, ¿se salvaría? En estos tres años tendemos tres oportunidades para descubrirlo.