Efecto del ciclo menstrual en el rendimiento, bienestar y riesgo de lesión en deportistas femeninas: una revisión sistemática (2020-2026)
Granada
Esta revisión sistemática analiza cómo las fluctuaciones hormonales del ciclo menstrual (CM) afectan el rendimiento, el bienestar y el riesgo de lesiones en deportistas femeninas, un área históricamente desatendida por modelos científicos centrados en el hombre. Tras evaluar 21 artículos originales publicados entre 2020 y 2026, los estudios revisados sugieren una dualidad entre los datos objetivos y la percepción de las atletas. Fisiológicamente, la evidencia apunta a dos periodos críticos de impacto negativo: la fase folicular temprana (menstruación), marcada por síntomas físicos como dismenorrea y fatiga, y la fase lútea tardía (premenstrual), vinculada a una menor calidad del sueño y un mayor riesgo de lesiones ligamentosas debido a alteraciones en el control neuromuscular. Por el contrario, los picos de rendimiento en potencia y velocidad suelen localizarse en la fase ovulatoria, impulsados por el efecto neuroexcitatorio de los estrógenos. En cuanto al bienestar, aproximadamente el 50% de las atletas reportan una disminución del rendimiento percibido durante el sangrado. Además, emergen «barreras invisibles» como la mastalgia y la disfunción del suelo pélvico, que comprometen la participación en el alto rendimiento. Aunque el uso de anticonceptivos hormonales es común (40-70%) para estabilizar el ciclo, este parece provocar efectos secundarios metabólicos y psicológicos que requieren un manejo individualizado. La revisión concluye denunciando una brecha de alfabetización hormonal en los cuerpos técnicos. Sería recomendable abandonar los modelos genéricos e implementar estrategias de monitoreo y planificación de cargas adaptadas a la fisiología femenina para optimizar el potencial atlético y garantizar la salud a largo plazo.
Grupo/Departamento de investigación:
Educación Física y Deportiva
Valor que aporta la investigación:
El valor principal de esta actividad radica en que reduce la brecha de género en la ciencia del deporte —históricamente dominada por modelos masculinos— al sintetizar la evidencia científica reciente sobre la fisiología femenina. El trabajo aporta rigor al contrastar las mediciones de laboratorio con la percepción subjetiva de las atletas, consolidando la existencia de periodos críticos de vulnerabilidad física y riesgo lesivo (fases menstrual y premenstrual), así como picos de rendimiento neuromuscular en la fase ovulatoria. Además, visibiliza «barreras invisibles» como el uso complejo de anticonceptivos o la disfunción del suelo pélvico, denunciando la falta de alfabetización hormonal en los cuerpos técnicos y fundamentando la necesidad de transicionar hacia un modelo de monitoreo y planificación de cargas con una individualización absoluta.