Isabel Almagro Céspedes
Fisioterapeuta en el área de Rehabilitación del Hospital Virgen de las Nieves. Colaboradora docente-asistencial del Departamento de Fisioterapia de la Universidad de Granada. Doctoranda del Programa de Doctorado en Biomedicina de la Universidad de Granada.
Grupo de investigación
E03-Fisioterapia, Cuidados en Enfermería y Biomedicina Traslacional
Sobre mí
Isabel Almagro Céspedes es fisioterapeuta del Servicio Andaluz de Salud en el Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, donde desarrolla su actividad asistencial y participa en tareas de docencia de profesionales sanitarios. Es doctoranda en el Programa de Biomedicina de la Universidad de Granada y su investigación se centra en las secuelas neurovasculares, funcionales y relacionadas con el dolor tras el cáncer de mama, con especial interés en la mecanosensibilidad, el linfedema, la movilidad y la rehabilitación multimodal. Cuenta además con formación especializada en rehabilitación cardiorrespiratoria, neurología, ejercicio terapéutico y abordaje del dolor. Su trayectoria combina práctica clínica, investigación y divulgación con el objetivo de acercar la fisioterapia basada en la evidencia a pacientes, profesionales y ciudadanía.
Líneas de investigación
Alteraciones Vasculares Periféricas: Evaluación y tratamiento en fisioterapia
Neurociencias y Dolor en Fisioterapia.
Resultados destacables
Las secuelas después de la cirugía por cáncer de mama no pueden comprenderse adecuadamente desde un modelo exclusivamente local, volumétrico o estructural. La presencia de linfedema se acompaña de alteraciones neuro-mecanosensitivas, funcionales y relacionadas con el movimiento que pueden extenderse más allá del miembro afectado y cuya magnitud no parece depender linealmente del volumen del edema.
Después del cáncer de mama, la parte visible de la cicatriz y el volumen del brazo solo cuentan una parte de la historia. El movimiento, la sensibilidad y la función nos muestran lo que no se ve a simple vista
Vocación
Llegué a la ciencia desde la clínica, a partir de las preguntas que surgían al acompañar pacientes y comprobar que muchas veces el modelo clásico imperante no les permitía comprender ni abordar las limitaciones que experimentaban y que no siempre podían explicarse únicamente por un cambio estructural evidente.
Sigo aquí porque seguir aprendiendo desde la investigación me permite transformar las preguntas en aplicación real en la práctica clínica según la mejor evidencia disponible. También porque disfruto compartiendo este proceso con los alumnos, futuros profesionales, así como con los compañeros de trabajo, para que podamos trabajar en equipo trasladando los avances científicos en mejores reales.
Deseo científico
Mi deseo científico es contribuir a que investigación, docencia y asistencia estén cada vez aún más conectadas: que lo que observemos genere nuevas y mejores preguntas, que lo que desarrollemos ayude a formar profesionales críticos y curiosos y que todo llegue a repercutir en una atención sanitaria más humana y de mayor calidad. Me gustaría que el conocimiento no quedara en papel, sino que pudiéramos trasladarlo de forma efectiva a la sociedad, retroalimentando este mutuo cuidado.
